Después de que trascendiera que el presidente había ordenado desplazar al embajador argentino en China, el mismo Luis María Kreckler dijo que nadie le comunicó, todavía, que debe volver al país.

El motivo del enojo de Alberto Fernández fue que el embajador se tomó vacaciones cuando debía cerrar el trato para que Argentina adquiera 15 millones de vacunas contra la covid-19.

Desplazarán al embajador en Beijing por fracasar en la adquisición de vacunas chinas

Kreckler, entrevistado por Infobae, aceptó que está de vacaciones, pero desmintió que se encuentre en una lujosa playa.

“No me fui a ninguna playa, ni estoy en ninguna playa. Estoy en Beijing adonde pasé la Nochebuena con mi esposa y mi hijita. No sé quién dice que me fui a Hainan”, dijo.

El diplomático sí confirmó que se tomó una licencia “por contaminación” (prevista en el artículo 75 del reglamento de la Cancillería) pero negó haber viajado a la exclusiva isla de Hainan. “Estoy en Beijing a disposición del Gobierno, nadie me pidió que volviera”, enfatizó.

El funcionario agregó que viene llevando adelante las negociaciones por la vacuna desde agosto con las autoridades del Ministerio de Salud “y con conocimiento pleno y por escrito a la Cancillería”.